- Llévalo como joya para llevar su energía curativa durante todo el día.
- Sosténgalo durante la meditación para profundizar su práctica y aquietar la mente.
- Manténgalo cerca de su espacio de trabajo para reducir el estrés y fomentar la claridad mental.
- Úsalo durante el yoga o el trabajo de respiración para mejorar tu conexión con el momento presente.
- Regálalo a alguien que necesite calma, sanación o un recordatorio de su fuerza interior.
- Coloca las piedras emparejadas en tu dormitorio o rincón de meditación para crear un campo de sanación continuo.
Baño de luna
Coloca tu Larimar bajo la luz de una luna llena durante toda la noche. La forma más segura y potente de limpiar y recargar completamente su energía.
Limpieza con humo
Pasa tu piedra por el humo de salvia, palo santo o incienso durante 30 a 60 segundos. Visualiza cómo el humo se lleva toda la energía negativa absorbida.
Carga de selenita
Coloca tu larimar sobre una placa de selenita durante la noche. La selenita se auto limpia y purificará y recargará tu piedra sin ningún esfuerzo adicional.
Toma de tierra
Entierra tu Larimar en tierra natural durante 24 horas para que la tierra absorba la energía negativa. Envuelve la montura de plata en un paño para protegerla.
Intención y Respiración
Sosténlo con ambas manos, cierra los ojos, respira profundamente y visualiza luz blanca o azul rodeando y purificando la piedra con clara intención.
Limpieza de sonido
Usa un cuenco tibetano o música a 432 Hz / 528 Hz cerca de tu piedra. Las vibraciones del sonido rompen la energía estancada y restauran la frecuencia natural del cristal.